greLa Gobernación del Atlántico invirtió $7.724 millones en la modernización del Hospital de Repelón lo que permite que se realicen partos en ese municipio en condiciones adecuadas.
Cuatro bebés ya han sido recibidos en la nueva sala de partos lo que fortalece la atención materno infantil en el sur del departamento.
El Atlántico alcanzó 100 % de partos institucionales en 2026 lo que consolida avances en la reducción de riesgos para madres y recién nacidos.
El seguimiento posparto a las 72 horas y vacunación inmediata son acciones clave.
Doriangelis Paola es la primera bebé nacida en la nueva sala de partos de la ESE Hospital de Repelón, inaugurada en diciembre pasado. Su llegada en las carnestolendas simboliza el regreso de los partos al municipio y marca el inicio de una nueva etapa de atención materna segura y digna para las familias del sur del departamento.
Durante años, las mujeres gestantes de Repelón debían trasladarse a municipios como Sabanalarga, Luruaco, Baranoa o incluso hasta Barranquilla para dar a luz. Los largos recorridos, muchas veces en medio de emergencias obstétricas, representaban un riesgo para la salud de las madres y de los recién nacidos, además de implicar altos costos para las familias.
Hoy, esa realidad comenzó a transformarse gracias a una inversión de $7.724 millones de la Gobernación del Atlántico que modernizó la infraestructura del hospital municipal, convirtiéndolo en un centro asistencial resolutivo con capacidad para atender a más de 120 mujeres embarazadas que actualmente residen en el municipio.
El proyecto incluyó la construcción y adecuación de 766 metros cuadrados adicionales, donde hoy funcionan nuevas áreas de sala de partos, observación y hospitalización, así como sistemas de soporte vital indispensables para garantizar una atención segura.
La obra también incorporó dotación biomédica especializada que incluye monitor fetal, servicias, equipos de reanimación neonatal e incubadora de transporte, además de infraestructura esencial como planta eléctrica, tanque de agua potable, sistemas de gases medicinales y redes contra incendio. Lo cual, se convirtió en garantía para la primera parturienta atendida.
Para María Rosa Jiménez Morales, madre de la primera bebé nacida en la nueva sala, esta transformación tiene un significado profundamente personal. “Estaba preocupada. Le decía a mi mamá que no quería alumbrar por fuera. Quería que mi hija naciera aquí mismo en Repelón y le pedía tanto a Dios que fuera aquí… y así fue”, recuerda con emoción mientras sostiene a su hija Doriangelis Paola.
La joven madre cuenta que cuando escuchó al gobernador Eduardo Verano Dela Rosa anunciar que el hospital volvería a atender partos, sintió que “el alma le volvió al cuerpo”.
“Pensé que no había nada de eso aquí, pero sí. Cumplían con todos los requisitos, con las camillas y con todo. Eso fue lo que más me tranquilizó”, expresó.
Desde aquel primer nacimiento, otros tres bebés han llegado al mundo en el hospital: dos niñas y un niño, consolidando el retorno de los partos al municipio.
MODELO INTEGRAL
La transformación del hospital no se limita a la infraestructura física. También ha significado un fortalecimiento del talento humano y de los protocolos de atención materno-infantil.
Hugo Roa Cabrera, coordinador médico de la ESE Hospital de Repelón, explicó que el nuevo modelo garantiza una atención integral desde el control prenatal hasta el nacimiento.
“Nuestras maternas pueden dar a luz sin riesgo en nuestra unidad de sala de parto y con un buen control prenatal en nuestras instituciones y puestos de salud. Antes tenían muchas dificultades por el traslado a otros municipios; hoy pueden recibir atención segura aquí mismo”, afirmó.
La médica Angelina Peña, responsable de la Ruta Materno Perinatal, destacó que la nueva infraestructura permite fortalecer las estrategias para la reducción de la mortalidad materna. “Esta adecuación es fundamental para atender con calidad y con seguridad a nuestras maternas”, señaló.
Leavith Castro Jiménez, enfermera coordinadora del área de urgencias, explicó que el proceso de atención incluye acompañamiento integral después del nacimiento. “Las madres salen con sus métodos de planificación y con la aplicación de las vacunas para los recién nacidos, garantizando una atención completa desde el primer momento de vida”, indicó.
Además, el hospital implementó valoración médica obligatoria a las 72 horas del egreso, una medida clave para detectar tempranamente posibles complicaciones en el periodo posparto.
AVANCES Y RETOS
El fortalecimiento de la red hospitalaria se articula con el trabajo de vigilancia epidemiológica que lidera la Secretaría de Salud del Atlántico.
De acuerdo con los reportes del Sistema de Vigilancia Epidemiológica (SIVIGILA), el departamento alcanzó en 2026 el 100 % de partos institucionales, eliminando los nacimientos sin asistencia profesional que en 2025 representaban aproximadamente el 10 % de los casos.
Sin embargo, el análisis a la semana epidemiológica 8 también revela desafíos que orientan las políticas públicas de salud: El grupo de gestantes con 1 a 3 controles prenatales aumentó del 10 % al 17,4 %; la proporción de mujeres con 4 a 6 controles prenatales disminuyó del 55 % al 39,1 %. Asimismo, las primigestantes representan el 52,2 % de los casos notificados, duplicando la proporción del año anterior y los casos de bajo peso al nacer (entre 1.000 y 1.499 gramos) registraron una variación del 150 %.
Otro dato relevante indica que el 60,9 % de las muertes notificadas en 2026 ocurrió en el periodo de prealta posparto, lo que refuerza la importancia de fortalecer la vigilancia clínica durante las primeras horas posteriores al nacimiento.
La subsecretaria de Salud Pública del Atlántico, Olinda Oñoro Jiménez, explicó que estos indicadores permiten orientar las estrategias de prevención. “El trabajo coordinado entre la Secretaría de Salud, los municipios y las instituciones prestadoras de servicios de salud es clave para reducir la mortalidad materna y neonatal” dijo.
Infraestructuras como la del hospital de Repelón fortalecen la capacidad de respuesta del sistema y garantizan atención segura para madres y recién nacidos.

PLAN PARA REDUCIR MORTALIDAD MATERNA
La modernización del hospital de Repelón hace parte de una estrategia de gobierno departamental por una maternidad segura; se articula con el Plan de Aceleración para la Reducción de la Mortalidad Materna, que lidera la Secretaría de Salud en el Atlántico y que prioriza el fortalecimiento de la red institucional para atender emergencias obstétricas y neonatales.
Entre sus componentes se destacan:
La estrategia “Hospital Padrino”, a cargo de la ESE UNA, que permite asistencia técnica permanente de médicos especialistas a los hospitales municipales mediante tele apoyo y teleexperticia 24/7.
El entrenamiento del talento humano en protocolos vitales.
La definición de rutas claras de remisión hacia instituciones de mayor complejidad cuando se presentan complicaciones neonatales.
Este modelo permite que hospitales de primer nivel como el de Repelón pueda responder oportunamente ante emergencias lo que garantiza que cada nacimiento cuente con respaldo técnico especializado.
Desde Salud Pública, un equipo de trabajo Materno Perinatal hace un estricto seguimiento a las IPS y EPS para que la población pueda acceder a la Ruta Integral de Atención Materno Perinatal (RIAMP), que contempla un conjunto de acciones y atenciones obligatorias para garantizar la salud de la gestante y el recién nacido; por lo cual realiza de forma permanente asistencia técnica a profesionales de la salud para el fortalecimiento de las competencias en la atención del recién nacido, además, seguimiento y monitoreo a hospitales y clínicas que atienden partos y recién nacidos, evaluando su nivel de adherencia a los protocolos antes del alta hospitalaria de los bebés; como al cumplimiento del programa de tamizaje neonatal, consulta neonatal (3-5 días), a la captación temprana para la atención oportuna de recién nacidos sanos, con comorbilidades, de bajo peso y prematuros.
El departamento también vigila que se cumpla el seguimiento en consulta por pediatría y se trabaja con las comunidades para identificar prácticas culturales, barreras y condiciones de acceso a la RIAMP, mediante la realización de mesas de diálogo intercultural en articulación con las alcaldías municipales, actores comunitarios del territorio y gerentes de IPS.
LA SALUD TAMBIÉN LLEGA AL CAMPO
El fortalecimiento de la red de salud no se limita al hospital municipal. También incluye la expansión de servicios hacia las zonas rurales.
Con una inversión adicional de $4.052 millones, la Gobernación del Atlántico entregó en 2024 nuevos puestos de salud en los corregimientos de Las Tablas y Cien pesos. La intervención en ambos no sólo fue de infraestructura, sino también de dotación biomédica.
Estos puestos ofrecen servicios de medicina general, odontología, enfermería y toma de muestras, con atención diaria, acercando los servicios de salud a comunidades que antes debían desplazarse hasta la cabecera municipal o a otros pueblos.
Para habitantes como Leónidas Fernández, del corregimiento de Cien Pesos, el cambio es evidente. “Estamos agradecidos con Dios y con la Gobernación por habernos dado este hermoso puesto de salud. Antes tocaba salir hasta el pueblo para cualquier cosa; ahora tenemos un buen local y el médico viene una vez a la semana y nos atiende muy bien”, expresó.
Para muchos habitantes rurales, llegar hasta Repelón, su casco urbano, puede implicar casi una hora de recorrido en moto o carro, por lo que la presencia de estos servicios representa un impacto directo en su calidad de vida.
La labor se fortalece con la presencia de los Equipos Básicos de Salud (EBS). Darly Pérez, integrante de uno de ellos, señaló que los profesionales de la salud que hacen parte realizan atención médica extramural casa por casa para asegurar que los pacientes, especialmente aquellos con riesgos cardiovasculares o dificultades de movilidad, reciban atención.
LA TRANSFORMACIÓN SE NOTA EN VIDA
La llegada de Doriangelis Paola a Repelón, no solo representa la alegría de una familia. También simboliza el resultado de una política pública que apuesta por fortalecer el sistema de salud desde la prevención, la infraestructura, el talento humano y la vigilancia epidemiológica.
En este municipio del sur del Atlántico, donde durante años los nacimientos ocurrían lejos del hogar, hoy las madres pueden recibir a sus hijos en su propia tierra, rodeadas de su familia y con la seguridad de contar con atención médica oportuna.
Es allí, en este terruño de vocación agrícola y de vinculación al beisbol, donde se materializa la apuesta institucional de la Gobernación del Atlántico: demostrar que la transformación del sistema de salud es real, tangible y medible.
Y que, como lo demuestra el llanto de cada recién nacido en la nueva sala de partos del hospital de Repelón, la transformación se nota.so real para la juventud atlanticense.
Información y fotos de la Gobernación del Atlántico.

